No sé porque escuché a Nicolás, no sé porque le hice caso, pero fue un desastre el momento. Yo quería presionarlo, incomodarlo, llevándome a un sitio que el frecuentara. Quería que padeciera, que la gente lo viera con una mujer fea, que padeciera sus propias burlas y sus desprecios. Pero la segunda parte fue un desastre.
No debí coquetearle para hacerlo sufrir en público, no puedo arriesgarme a sus juegos, porque aún por encima de los desastres, por encima de que me pulverizó la vida, aún lo amo. Su sola proximidad me agita el corazón, el solo contacto con su piel me envía el mensaje a todas partes de mi cuerpo que él aun sigue vivo dentro de mi, que lo necesito, que lo amo.
Estuve a punto de caer y eso no me lo perdono. El deseo y el amor irracional le ganaron a la dignidad, no me perdono que haya flaqueado ante sus besos y sus caricias cuando tengo la certeza de la repugnancia que le genero, del asco que le producen mis besos.
A esta hora debe estar acostado a lado de doña Marcela, ya debió bañarse, ya debió quitarse todo lo que mi contacto le produjo mientras que yo me quedo sumergida en el estrago de sus caricias sin podérmelas quitar de la piel. Yo me quedo con su olor, con su aliento, con la sensación de sus besos.
Sé que debe estar sufriendo por su empresa como sufro yo por su engaño, sé cuanto está sufriendo por la presencia de Nicolás, el temor que tanto le produce y que tanto disfraza bajo la excusa de los celos. Pero el se lo ha buscado, no soporto la desconfianza que le tiene y que nos lanzó a esta tragedia y menos soporto el desprecio que le tiene, como si Nicolás fuera inferior a él, como si no pudiera acceder a otras cosas.
Mientras él no me hable, mientras el no me enfrente y me pida perdón, Nicolás seguirá siendo el fantasma que lo mortifica... tal y como él lo creo, en eso no voy a desistir. En lo que si debo desistir es en volver a acercarme a él.
Esta noche aprendí que me falta demasiado para que mi piel y mi corazón lo rechacen y lo odien... estoy muy débil. Tengo que mantenerlo a una distancia que no me inquiete, por lo menos hasta que pueda irme definitivamente de su lado... espero que sea muy pronto.
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